Ciudad de Berna
Berna es una ciudad en pleno centro del viejo continente.
La ciudad se encuentra cerca de las grandes metrópolis
europeas y de los Alpes.
Con sus venerables edificios de arenisca, sus torres históricas
y fuentes, la ciudad de Berna se cuenta entre los testimonios
más impresionantes de ciudades medievales en Europa.
Berna luce uno de los paseos cubiertos de compras más
largos de Europa. Bajo las arcadas, en las plazas y en los
callejones, docenas de tabernas invitan a hacer una pausa.
La arteria verde de Berna se llama Aare e invita a bañar
en verano. Serpentea, siguiendo los contornos del casco
urbano y ofrece numerosos espacios para relajarse.
Berna fue fundada en 1191 por el Duque Berchtold V. von
Zähringen como baluarte de su imperio hacia el oeste,
siendo ampliada en varias etapas constructivas. En 1353,
Berna fue la octava ciudad en adherirse a la Confederación
Helvética. Después del gran incendio de 1405
se produjo la reconstrucción con arenisca. El casco
urbano medieval construido en aquel entonces apenas si ha
sido modificado hasta el día de hoy. En los siglos
XIV a XVI, Berna experimentó los momentos culminantes
de su historia. Fue la ciudad-república más
potente al norte de los Alpes. En 1528, la Reforma llegó
a la ciudad, en 1798 la invadieron las tropas de Napoleón,
cayendo la vieja Berna. En 1834, Berna fue ciudad universitaria
y en 1848 ciudad de la Confederación Helvética.
La ciudad es a la vez capital del cantón de Berna.