| Las
pulgas son parásitos externos que traen
malestar a nuestras mascotas. Les genera prurito
(al rascarse se lesionan la piel), alteran su
conducta (debido al constante rascado), les transmiten
parásitos internos (por ejemplo las tenias),
y les generan hipersensibilidad (hay gatos que
son alérgicos a la saliva de la pulga).
Lo que hay que tener en cuenta además es
que ponen alrededor de 500 huevos por día,
pero como estor no se adhieren a los pelos caen
en el ambiente acumulándose allí.
Es
por ello que el tratamiento pulguicida debe constar
de dos componentes: uno que mate a las pulgas
adultas (Fipronil / Imidacloprid: pipeta que se
coloca en el cuello) y otro que evite que el huevo
se desarrolle a larva (Lufenuron; ampolla bebible).
Ambos se administran una vez por mes desde los
dos meses de edad para lograr cortar el ciclo
de la pulga (hay distintas presentaciones según
el peso del animal).
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