Este pequeño Terrier, de estructura maciza, tiene el cuerpo corto, con costillas muy prominentes y las patas cortas.
La cola está cortada a la mitad.
La cabeza tiene el cráneo ancho y algo redondeado, el stop muy marcado y el hocico robusto. Las orejas, tiesas y aguzadas, son llevadas erguidas.
El pelo, apretado al cuerpo, es duro, liso y áspero.
El color ha de ser rojo, trigueño rojizo, negro y canela o gris.
Su pelo largo sólo requiere ser arrancado ocasionalmente.
Hay que estar dispuesto a facilitarles la gran dosis de actividad que necesitan.
Es un perro leal y muy fiel, de carácter alegre y atrevido. Es orgulloso pero no pendenciero, inteligente, cariñoso y paciente con los niños. Son ideales como perros de familia.
Entre sus características destaca su extraordinaria necesidad de actividad.
La hembra hace respetar su intimidad cuando tiene cachorros.
Este terrier inglés nació en Norwich hacia 1870, a partir del cruce entre pequeños terriers rojos con terriers parecidos de pelaje negro y rojo o gris.
Hacia 1914 la raza casi había desaparecido y se recreó de nuevo con aportaciones de Bedlington, Bull Terrier y Irish Terrier.
Primitivamente este perro se utilizaba para la caza del tejón y del zorro. Lo hicieron popular los estudiantes de Cambridge (todavía hoy es su mascota), a quienes gustaba cazar animales de rapiña pero sólo podían compartir sus habitaciones con animales pequeños.
Actualmente se ha convertido en un perro de compañía.
Pros:
- Ideal como perro de compañía.
- Muy paciente con los niños.