Este perro tiene la cabeza ancha y redonda, el hocico corto y el stop muy pronunciado. Los ojos son redondos, separados y salientes, y las orejas aguzadas.
El pecho es bastante ancho y profundo. La cola, amputada a dos tercios, es llevada erguida.
El pelaje es corto y rojizo, a menudo con antifaz negro, o negro rojizo con marcas fuego.
La hembra tiene con frecuencia dificultades en el parto a causa del tamaño de los cachorros y de la redondez del cráneo.
Su corto hocico les produce un fuerte lagrimeo, por lo que hay que cuidar de mantener limpio el repliegue de la piel entre la frente y la nariz para evitar inflamaciones.
Es de adiestramiento fácil.
Posee el mismo temperamento que sus primos, el Grifón belga y el Grifón de Bruselas.
Vital, curioso y alegre, muy afectuoso como perro de compañía y de carácter juguetón y equilibrado.
Es de educación fácil, muy limpio y, a pesar de su reducido tamaño, un buen vigilante que ladra en voz baja.
Esta raza desciende de los Grifones belgas, cruzados a principios de este siglo con el Pug, con lo que se consiguió el pelo liso que caracteriza a esta raza, variedad de los Grifones belgas.
Al principio, los ejemplares de pelo liso eran menos apreciados, pero al poco tiempo se impuso su belleza y singularidad y fueron reconocidos como raza por derecho propio.
El Pequeño brabantino ha sido siempre un perro de compañía.
Pros:
- Perro de compañía muy afectuoso y juguetón.
- Es un animal muy limpio.
- Es fácil de educar.